Psicólogo Psicología Infantil en Granada

Podemos ser padres primerizos o padres con más hijos. Todos los padres y madres se enfrentan a la bonita pero no tan fácil tarea de educar y ver crecer a los hijos o hijas.

Todos sabemos que el crecimiento se realiza en un entorno y en unas circunstancias que no siempre podemos controlar. Por lo que sabemos que nuestro hijo o hija vivirá en una sociedad en la que relacionarse con otros y convivir acarrea ciertos aprendizajes y pruebas para ellos y nosotros.

Enfrentara sus primeras crisis, sus primeros amores, sus primeras alegrías pero también sus primeras decepciones. Todos queremos y luchamos por un hijo o hija sano y feliz, pero si en algún caso, tus hijos o hijas requieren de ayuda por experimentar algún problema, en Celabpsi te ayudamos. La psicología infantil es la rama de la psicología que te acompaña para dar solución de forma rápida a posibles problemas que surjan durante la tarea como padre y madre.

Terapia infantil y de adolescencia

En Celabpsi estamos especializados en psicología infantil o psicología de adolescencia, por lo que abordamos los problemas emocionales que enfrenta la persona. Desde muy pequeños, los niños y más tarde adolescentes, sienten todo tipo de emociones. Conocen la tristeza, la alegría, la ira, el enfado, la sorpresa, el miedo … En muchas ocasiones, se sienten desconcertados ante esas emociones o ante circunstancias que van viviendo. La terapia infantil te ayuda a enfrentar este conjunto de sentimientos. Y si el problema, se ha convertido en un trastorno más serio, la ayuda de psicoterapeutas especializados es fundamental.

Busquemos juntos la mejor solución para el problema actual de tu hijo o hija.

“He fallado más de 9000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 juegos. 26 veces han confiado en mí para tomar el tiro que ganaba el juego y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito.” -Michael Jordan.

Síntomas de problemas en la infancia o adolescencia

Si observamos que nuestro hijo o hija se comporta de alguna forma que no entendemos durante un periodo prolongado, lo recomendable sería solicitar ayuda a un profesional para prevenir posibles complicaciones. Entre los síntomas nos encontramos:

  • Enfado, irritabilidad y cambios de humor que se ven en tu hijo cada día.
  • El niño se culpa constantemente de lo que le ocurre.
  • Ves a tu hijo triste y sin esperanza.
  • Cuando le observas, le notas confuso y tiene dificultades para concentrarse.
  • Muestra ansiedad y nerviosismo.
  • Se le nota con miedo y así lo expresa.

Los síntomas más físicos se hacen notar cuando el menor tiene insomnio, pesadillas o dificultades para dormir. Le duele algo o se fatiga más de lo normal y con mucha frecuencia. Se queja de dolores o tensiones en los músculos.

Causas de los problemas en la infancia y adolescencia

Cualquier situación vivida por el niño o adolescente puede convertirse en un problema psicológico o emocional debido a causas como:

  • Ha vivido una situación inesperada, por sorpresa, para la que no estaba preparado.
  • Se ha sentido débil al no poder afrontar un reto.
  • Ha ocurrido en repetidas ocasiones y durante muchas semanas o muchos meses.
  • Alguien le amenazó y se vio completamente desprotegido.

En Celabpsi, disponemos de experiencia y formación especializada en todos aquellos ámbitos de la psicología infantil y adolescente. Nuestro grupo de terapeutas trabajamos para dar respuesta a problemas como los siguientes:

  • Adicciones en la adolescencia (drogas, internet, móvil)
  • Ansiedad y miedos en la infancia y adolescencia
  • Bullying (Acoso Escolar)
  • Depresión en la infancia y adolescencia
  • Dificultades de aprendizaje y fracaso escolar
  • Enuresis (mojar la cama) y encopresis
  • Falta de autoestima e inseguridad
  • Habilidades sociales y timidez infantil
  • Trastornos alimenticios (anorexia y bulimia)
  • Problemas de conducta o comportamiento en niños y adolescentes
  • TDAH ( déficit de atención e hiperactividad)
  • Terrores nocturnos y pesadillas
  • Trastornos del desarrollo
  • Trastornos del lenguaje y tartamudez infantil

Psicólogo fracaso escolar en Granada

Algunos de los motivos del fracaso escolar son:

  • Trastornos del aprendizaje, el más frecuente es la dislexia.
  • Factores intelectuales.
  • Factores emocionales.
  • Factores motivacionales.
  • TDAH o trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
  • Técnicas de estudio inadecuadas.
  • Que el niño tenga altas capacidades (niño superdotado)

Para resolver con éxito los problemas escolares es importante evaluar y diagnosticar la causa de la dificultad en el aprendizaje. De este modo podemos implementar el programa más adecuado a las necesidades del niño o el adolescente.

Técnicas de estudio y refuerzo escolar

Con un programa de refuerzo escolar se trabaja para mejorar aspectos como las técnicas de estudio, la motivación, la preparación de trabajos, las actividades en grupo, la preparación de diferentes tipos de exámenes y las exposiciones orales, situaciones que pueden dar lugar a miedos y ansiedades, en las que se utilizan las técnicas de relajación apropiadas a cada edad.

El programa de refuerzo en Celabpsi consta de 3 fases:

  1. Evaluación:

Se recogen datos de la historia de aprendizaje que ha adquirido con los padres y la información del tutor del niño.

  1. Diagnóstico:

Evaluamos la capacidad intelectual del niño: Se realiza una valoración sintomatológica para descartar posibles problemas de aprendizaje que no sean debidos propiamente a unas técnicas de estudio inadecuadas, como por ejemplo trastornos de ansiedad o depresión infantil, situaciones de acoso escolar, TDAH, dislexia, etc.

  1. Tratamiento de las dificultades de aprendizaje

Realizamos un tratamiento personalizado que responda a las causas del fracaso escolar y se le ofrece al niño o adolescente las estrategias más adecuadas para conseguir unos buenos resultados académicos. Entre las estrategias más eficaces para mejorar el rendimiento académico se encuentran las técnicas de estudio.

Psicólogo fobia escolar en Granada

La fobia escolar es uno de los trastornos de ansiedad más frecuentes en los niños y, aunque no generalmente incapacitante, si no se trata a tiempo puede provocar daños psicológicos más graves. Puede aparecer en cualquier momento de la vida escolar, aunque es más común en la adolescencia temprana, a partir de los 12 años.

Se calcula que el 4% de los niños sufre una fobia escolar y que aproximadamente el 69% de ellos necesita tratamiento.


Qué es la fobia escolar

La fobia escolar es una incapacidad, ya sea total o parcial, para acudir al colegio, como resultado de un miedo irracional a alguna situación relacionada con la escuela. No se trata del típico niño que hace novillos porque no le gusta la escuela o se aburre, sino que es un problema que viene acompañado por una intensa sensación de angustia y síntomas de índole somática.

La fobia escolar se puede presentar de dos maneras:

  • Gradual: lo usual es que el niño comience a protestar ante la perspectiva de tener que ir al colegio. Los padres ceden y el pequeño se queda en casa, pero de forma esporádica y casi siempre debido a alguna queja somática (que puede ser real o inventada). Poco a poco la situación se les escapa a los padres de las manos, ya que el niño se muestra cada vez más reticente a asistir a la escuela. Esta forma de presentación es más usual en la etapa de la pre-adolescencia, cuando los cambios en la conducta ocurren de manera paulatina.
  • Brusca: el niño, que hasta el momento no había tenido problemas para ir al colegio, se niega rotundamente a asistir. Antes de esa negativa, no había manifestado ningún síntoma de miedo o ansiedad, pero es usual que ese cambio repentino en su comportamiento haya estado antecedido por una época en casa, ya sea debido a una enfermedad o por las vacaciones escolares. Esta forma de presentación de la fobia escolar es más común en los niños pequeños. No nos referimos aquí a la reticencia que tienen algunos niños pequeños a volver al cole después del fin de semana o las vacaciones, sino a una negación muy acusada que se
“Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante.” -El Principito

Síntomas de la fobia escolar

Los síntomas principales de una fobia escolar son:

  • Ansiedad intensa ante la perspectiva de tener que asistir al colegio, que puede desembocar en verdaderas crisis de angustia.
  • Quejas somáticas, que pueden ser reales o inventadas. Lo más usual es que el niño refiera dolores de cabeza o de estómago.
  • Síntomas psicofisiológicos como náuseas, vómitos y diarreas, que suelen estar provocados por la ansiedad y la angustia que experimenta el niño, no por un trastorno físico.
  • Tristeza, llanto y pérdida del interés por las actividades que antes disfrutaba.
  • Explosiones de mal humor, que suelen estar causadas por un temor excesivo o cuando los padres le obligan a ir a la escuela.


Estos síntomas suelen ser más intensos por las mañanas, durante las horas previas a ir al colegio. Sin embargo, si el niño se queda en casa, suelen mejorar a lo largo del día, y en los periodos de vacaciones desaparecen por completo. Durante la noche los síntomas vuelven a intensificarse, al igual que los domingos, ya que el niño es consciente de que al día siguiente tendrá que ir al colegio. En algunos casos, cuando el pequeño asiste a la escuela, los síntomas también aminoran a medida que transcurre la jornada.

Causas de la fobia escolar

La primera prueba de estrés e independencia real a la que se suelen enfrentar los niños es el ingreso a la escuela. En ese momento deben separarse de sus padres y quedarse con personas desconocidas por lo que, si no se tiene cuidado y el niño es muy sensible, pueden surgir problemas que den lugar a traumas. Hay niños que no tienen dificultades para tomar el autobús escolar o leer en voz alta delante de la clase, pero para otros estas situaciones son muy tensionantes y pueden desencadenar un rechazo a la escuela, que más tarde puede convertirse en una fobia.

De hecho, cuando se trata de un niño pequeño, la fobia escolar suele estar vinculada con la ansiedad de separación. En estos casos, los niños lloran y se aferran a los padres porque no quieren separarse de ellos. Vale aclarar que la ansiedad de separación es normal hasta los tres años pero más tarde, en la edad escolar, se puede convertir en un trastorno. A menudo se debe a que el niño es demasiado tímido, ya sea debido a un rasgo de su carácter o a que ha sido sobreprotegido o no se ha estimulado su independencia, por lo que cuando se encuentra lejos de los padres, pierde su fuente de apoyo y seguridad, no tiene confianza en sí mismo.

En otros casos, la fobia a la escuela está vinculada con alguna situación estresante en el hogar, como un divorcio o la muerte de un ser querido. El niño suele pensar que si se ausenta de casa sucederá algo malo, por lo que no quiere ir a la escuela.

Otras veces la fobia escolar es el resultado de un problema en el colegio, como puede ser un episodio de bullying o el miedo a quedar en ridículo debido a su desempeño académico.

También se conoce que los niños que han pasado muchos días en casa, ya sea debido a una enfermedad o después de unas vacaciones, tienen problemas para retomar la rutina escolar, por lo que pueden desarrollar un rechazo a la escuela. De hecho, no es un secreto que muchos prefieren quedarse en casa para ver la televisión y jugar antes que ir a la escuela, donde hay una serie de reglas que deben cumplir. Pero tenemos que diferenciar una preferencia normal en un niño de un miedo incapacitante, como es la fobia escolar.

No obstante, lo más usual es que si se le pregunta al niño por qué no quiere ir a la escuela, no sepa responder. A veces puede indicar que le teme a un profesor, que no se siente cómodo con una asignatura o que algunos de sus compañeros de clase le molestan, pero en muchos casos se trata de una angustia difusa y resulta difícil concretar el motivo.

Consecuencias del miedo a ir a la escuela

La fobia escolar es un trastorno que se instaura con la ayuda de los padres, aunque estos muchas veces no son conscientes de ello. Lo usual es que el niño comience a presentar un cuadro neurovegetativo marcado por cefaleas, vómitos, dolor abdominal y náuseas. Ante las dudas, los padres le dejan en casa, por lo que este cuadro se reafirma como una respuesta válida para evitar el colegio.

Pero las consecuencias del miedo a la escuela no tardan en aparecer:

  • Deterioro académico, lo cual no está dado porque el niño tenga problemas de aprendizaje sino debido al absentismo.
  • Malas relaciones con sus compañeros, provocadas por el hecho de que el niño no se inserta en el grupo escolar y prefiere no participar en las actividades del colegio.
  • Escasas habilidades sociales, cuando el niño no asiste con regularidad a la escuela, tiene menos oportunidades de desarrollar y poner a prueba sus habilidades sociales, lo cual le hace más vulnerable a sufrir acoso escolar.
  • Aparición de ataques de pánico o agorafobia, como resultado de la exposición a la situación temida.

 

Tratamiento de la fobia escolar

En Celabpsi te ayudamos a manejar la fobia escolar de tu hijo. Nuestro tratamiento incluye diferentes técnicas de relajación, técnicas cognitivas y de modificación de conducta cuya eficacia ha sido ampliamente demostrada para el tratamiento de las fobias, entre ellas se encuentran: las técnicas de exposición, modelación, la práctica reforzada y el abordaje cognitivo de las creencias irracionales. Y damos un papel protagonista al trato de las causas emocionales que pueden estar manteniendo el miedo a ir la escuela.

Trabajamos con la familia para manejar la fobia escolar, te facilitamos pautas y orientación para que no contribuyas a prolongar el absentismo.

Resultados de la terapia psicológica

  • Descubrir las causas que generan el miedo a la escuela.
  • Aprender a manejar los síntomas neurovegetativos asociados a la fobia.
  • Introducción gradual y controlada al entorno escolar, hasta que logre asistir al colegio sin sufrir ansiedad.
  • Entrenamiento en habilidades sociales y de resolución de conflictos, para que el niño pueda manejar mejor las situaciones que le preocupan en la escuela.
  • Aumento de la autoestima y seguridad del niño.
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